Construyendo el II Congreso Nacional de Educación

El Plenario Nacional del Congreso se desarrollará el 29 y 30 de noviembre pero la consulta nacional ya está comenzando: hasta el 15 de noviembre hay plazo para la realización de asambleas territoriales en zonas urbanas y rurales de todo el país que generarán aportes y elegirán los delegados para el plenario final «Tiene que ser sobre todo un congreso de encuentro» expresó el rector de la Udelar Rodrigo Arocena al indicar que «hay desencuentros en la educación pública» y que «no hemos logrado que el conjunto de actores que tienen que dialogar, discutir vehementemente -si hace falta- encuentren espacio donde hacerlo de manera sistemática». A esa necesidad de sintetizar aportes y construir consensos aludió también el ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich.

El primer Congreso Nacional de Educación se realizó en 2006 y llevó el nombre del maestro Julio Castro; el segundo llevará el nombre de Reina Reyes, también maestra y luchadora social.

Se trabajará en torno a cinco ejes temáticos: universalización de la educación media; generalización de la educación terciaria; cultura, educación técnica y tecnológica; formación de profesionales de la educación; Sistema Nacional de Educación.

Uno de los objetivos será recoger opiniones de diversos sectores de la sociedad, de ahí el énfasis en las asambleas territoriales en las que todas las personas, colectivos (asociaciones, sindicatos, ONG, etcétera) e integrantes de la comunidad educativa podrán expresar sus valoraciones y propuestas sobre aspectos de la educación, reseñaron los organizadores.

Las asambleas serán convocadas por cada Comisión Organizadora Departamental y deberán realizarse hasta el 15 de noviembre. Luego, en cada departamento se hará un plenario (integrado por delegados electos por cada asamblea territorial y presidido por la Comisión Organizadora Departamental) que elaborará un documento con los aportes de las asambleas de cada departamento.

El Plenario Nacional Final se desarrollará en Montevideo el viernes 29 y sábado 30 de noviembre; 70% de los congresales serán delegados de las asambleas territoriales y 30% lo conformarán los sectores de la Comisión Organizadora del Congreso Nacional de Educación (instituciones educativas públicas y privadas, sindicatos de la enseñanza, gremios estudiantiles, Asambleas Técnico Docente de ANEP, PIT-CNT, sector empresarial, partidos políticos y el Congreso de Intendentes).

De acuerdo a la Ley General de Educación, el congreso «tendrá carácter asesor y consultivo».

En busca del encuentro

Arocena destacó el trabajo de preparación que vienen realizando docentes de la Udelar en la preparación del congreso y añadió que se está buscando la participación de delegados en todas las condiciones departamentales, incluso en aquellos lugares en que la universidad recién comienza a tener presencia.

«Tenemos esperanza de que logremos reconstruir un clima de encuentro» dijo, tras afirmar que hay que «hay desencuentros en la educación pública, no hemos logrado que el conjunto de actores que tienen que dialogar, discutir vehementemente —si hace falta— encuentren espacio donde hacerlo de manera sistemática».

Comentó su deseo de que la discusión reafirme la «autonomía participativa y, en los lugares donde cabe, el cogobierno democrático». Defendió esa forma de gobierno por considerarla más eficiente que otras, pero también por «razones de principios». Recordó que en la década de 1990 se le proponía a la Udelar que cobrara matrícula y limitara el ingreso, y que el cogobierno lo rechazó. Dijo que si en los últimos ocho años se multiplicó la creación de conocimiento fue porque en su momento actores del cogobierno «defendieron con visión de largo plazo la creación de conocimientos, el ingreso irrestricto a la educación terciaria, cosas que hacen a un proyecto de país igualitario». Sobrevolando el cuarto eje temático —Formación de profesionales de la educación— reiteró que la Udelar quiere que se forme una institución de educación «realmente universitaria, realmente autónoma y cogobernada con la posibilidad de atender uno de los grandes problemas de nuestro país que es la formación de sus docentes».

Sintetizó en una frase uno de los principales debes: «Necesitamos mejorar y transformar profundamente la enseñanza, se trata generalizar una educación media transformada y mejorada de manera que toda muchacha y todo muchacho que concluye alguna de las variantes de la educación media pueda incorporarse al mundo del trabajo y seguir estudiando a nivel terciario, ese es el gran desafío del país, ojalá el congreso haga aportes en ese sentido».

Justo ahora

Ehrlich valoró que el congreso se está dando en tiempos electorales y que si bien «no es lo deseable, porque es muy importante poder separar una cosa de la otra, al mismo tiempo es una oportunidad para poder agendar el camino a transitar en la próxima etapa».

El ministro destacó, además, que el congreso se desarrollará «luego de un período particular donde la educación se instaló en la agenda, en la agenda política y social con mucha fuerza». Dijo que se han originado aportes desde diferentes ángulos —técnicos, institucionales y políticos— y que si bien todos son relevantes «son parciales frente a la globalidad de la problemática y eso genera una fuerte dispersión y dificulta lo que puede ser una síntesis compartida en los rumbos a seguir».

Apuntó que el congreso tiene como objetivo principal «lograr construir mínimas confluencias entre la diversidad de actores». Finalmente, Ehrlich remarcó que «en estos tiempos que corren el país tiene una enorme oportunidad de profundizar en el camino de la educación y lograr transformaciones importantes» y que la forma más rápida de llegar a ella «pasa por la participación y por la construcción de consensos».

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